La innovación tecnológica es un tema nodal para la transformación productiva del campo. La incorporación de la misma en los procesos productivos puede generar impactos positivos, tales como el incremento de la productividad y rentabilidad, reducción de costos y tiempo, mejoras en las condiciones de trabajo, y sostenibilidad en la producción, siempre y cuando su implementación sea planificada y manejada eficientemente.

Con el objetivo de optimizar el proceso productivo en las fincas y facilitar el trabajo del personal involucrado, a partir del año 2013 Citrusvil comenzó a probar e implementar diferentes tipos de maquinaria, buscando en cada campaña crecer tecnológicamente, e innovar brindando soluciones creativas en función de responder a las necesidades específicas de la empresa.

COSECHA MECANIZADA

En la citricultura existen dos sistemas de cosecha, manual y mecanizada, siendo en algunos casos necesaria la combinación de ambos.

La cosecha manual es predominante para la recolección de limones para consumo en fresco y exportación, ya que permite seleccionar el producto en su adecuado estado de madurez y manipularlo con mayor cuidado, garantizando de esta manera una mayor calidad y menor daño.

La cosecha mecanizada, en cambio, es preferida para recolectar el limón con fines industriales, y tiene como principales objetivos el aumento de la velocidad de recolección, la disminución de los costos de producción, y facilitación del trabajo de los cosecheros.

Para ganar eficiencia en este tipo de recolección de fruta, en Citrusvil se conformó un equipo de de trabajo, con profesionales avocados específicamente a optimizar el sistema mecánico de cosecha, actualmente operado por una Colossus y dos media Karpos. Desde el sector, a través de la investigación y la creatividad, se adaptaron las máquinas para responder a los requerimientos productivos de la empresa.

Campaña 2019:

“La cosecha mecanizada tiene que ser acompañada con un cambio de concepto de la citricultura actual. Debemos ser disruptivos para lograr eficiencia en cada eslabón de la cadena de producción, optimizando los sistemas y las máquinas, trabajando en la formación de las plantas desde sus inicios, como así también en la adaptación de la industria.” Comentó el Ing. Joaquín Amuchastegui, Jefe de cosecha mecanizada y pulverizaciones.

A diferencia de la cosecha manual, el limón recolectado mecánicamente contiene restos de hojas, ramas y polvo. En busca de minimizar los residuos orgánicos, se trabajó sobre el sistema de limpieza instalando, por un lado, unos cepillos “saca-ramas” que dejan pasar solo al limón por su propio peso, y expulsan las ramas y hojas hacia la trocha y, por otro lado, mejorando la potencia de las turbinas que soplan las hojas.

Asimismo, este tipo de cosecha tiene un grado de ineficiencia, debido a que no logra volcar o retener la totalidad de los limones, dejando un remanente que debe ser recolectado posteriormente de forma manual. Para mejorar el nivel de captación de la fruta, se implementó un sistema de flejes que funcionan como peines sobre el tronco, con lo cual se disminuyen las pérdidas de fruta, como así también las roturas y daños en las plantas.

Rendimiento 2019: 60% captura de fruta – 20% fruta residual en suelo (efectividad de volteo 80%) – 20% fruta residual en planta

“Los resultados de este año nos generan muchas expectativas, porque sabemos que estamos en el camino correcto para seguir mejorando la eficiencia en la cosecha. Gracias a la continuidad lograda en el proceso, hemos cumplido con el objetivo del volumen destinado a industria, y hemos reducido ampliamente los residuos de cosecha, mejorando las condiciones y calidad de la fruta”, contó Juan Altamiranda, Gerente de Producción Primaria de Citrusvil, y concluyó: “Hemos formado un equipo de trabajo sólido y comprometido, que mediante la capacitación y la experiencia vivida ha comprendido la importancia de los objetivos planteados, y que son parte del resultado conseguido”.

PULVERIZACIÓN: PRECISIÓN Y EFICIENCIA

La pulverización es una de las labores agrícolas que más ha evolucionado en los últimos años. La acelerada búsqueda de precisión en los tratamientos para la protección de los cultivos ha llevado al sector a desarrollar e implementar sistemas de aplicación de máxima eficiencia.

Actualmente en la citricultura se utilizan pesticidas específicos para controlar plagas y enfermedades. Es por eso que las aplicaciones de los mismos deben ser lo más exacto posible, ya que cualquier falla que se presente en la pulverización, puede ser perjudicial para la sanidad de nuestra finca.

En busca de incrementar la eficacia en la aplicación, en Citrusvil comenzamos a incursionar con diferentes tecnologías, para así poder determinar cuáles opciones se adaptan mejor en función al tamaño y las necesidades de las plantas, sin dejar de lado el cuidado de los insumos y los recursos naturales.

Por un lado, estamos probando el sistema de pulverización electrostática, que consiste en la generación de gotas más pequeñas que la convencional, las cuales son cargadas eléctricamente por medio de un aro un metálico ubicado en el pico pulverizador. Una vez cargada la gota, ésta viaja rápidamente hacia el objetivo, atraída fuertemente por la carga opuesta de la planta o del tejido vegetal. La formación de gotas más pequeñas (menores a 70 micrones) permite lograr una mejor dispersión del producto por cm2, disminuyendo la cantidad de agua necesaria y ahorrando en productos fitosanitarios, e impide a su vez la deriva de la gota en el aire, evitando así la contaminación en sectores aledaños a la finca.

De 3000Lts/Ha. a 1000Lts/Ha – reducción estimada del volumen de agua requerido por superficie de suelo

“La gota electrostática potencia todos estos beneficios, ya que genera un alto nivel de adherencia sobre la planta, llegando a destino sin ningún desvío ni pérdidas. Esta carga no produce ninguna alteración a los principios activos de los productos fitosanitarios, y contribuye al ahorro de combustible, ya que las máquinas pulverizadoras pueden trabajar a menor presión de bomba”, explicó Amuchastegui.

Durante esta temporada, en Citrusvil se estuvo llevando a cabo una importante renovación de plantas en las fincas, por lo que contamos con muchas hectáreas de plantaciones jóvenes. Debido a que la copa de estos limoneros es aún muy pequeña, al pulverizarlas se genera un desperdicio en el espacio libre entre los árboles. Por ello, y para optimizar los recursos, estamos implementando en este caso la pulverización selectiva. Esta consiste en un arco que recorre las hileras cubriendo la parte superior de los árboles, el cual consta de un sensor ultrasónico que detecta el volumen, y envía una señal a la electroválvula para abrirla justo sobre la copa, cerrándose luego en los espacios vacíos.

Ahorro estimativo de agua: entre un 30% y un 50% *respecto al volumen actual utilizado en nuestras fincas.

Actualmente, las pulverizaciones en cítricos son aplicadas con cantidades estandarizadas de agua por unidad de superficie (entre 3.000 y 5.000Lts/Ha), de acuerdo al rango etario de nuestras fincas. Sin embargo, podemos encontrar lotes de la misma edad, pero con árboles con volúmenes de copa diferentes entre sí, según la variedad de esta o del porta injerto.

A fin de prevenir el exceso o deficiencia de agua en las plantas, estamos buscando obtener datos precisos respecto a la volumetría de copa/hectárea, para lo cual recurrimos a un drone octocóptero con cámara multiespectral. Gracias a este equipo logramos obtener una imagen tridimensional de alta definición y precisión en relación al volumen de cada copa, lo que nos permite ajustar la cantidad de agua a aplicar, respetando una misma tasa de aplicación por metro cúbico de copa (0,2Lts/m3),

Ahorro estimando de agua: del 12% al 35% *según la época del año.

La pulverización es uno de los costos más altos dentro de la actividad citrícola. Es por eso que, mediante la implementación de estas tecnologías, en nuestras unidades productivas apuntamos al ahorro de agua, que se traduce en ahorro significativo de productos químicos, así como de tiempo y costo operativo. “El objetivo de esta tecnología es mirar hacia el futuro. Al ser un sistema ecológicamente viable, debemos proyectarnos en el uso correcto y eficiente del agua, minimizar la exposición de los operarios a los plaguicidas y disminuir el costo de las labores”, concluyó el Ing. Amuchastegui.